Manu Chao - La Ventura

Sábado 18/10/2014

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Viernes 17/10/2014

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Viernes 17/10/2014

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Viernes 17/10/2014

Kimbala

Sábado 18/10/2014

La Sra. Tomasa

Sábado 18/10/2014

Chicos y Mendez

Viernes 17/10/2014

Los Niños de los Ojos Rojos

Sábado 8/10/2014

Compromiso

Esperanzah El Prat de Llobregat, promovido y organizado por la asociación GATS, es el hermano pequeño del mismo y prestigioso festival celebrado en Floreffe, Bélgica, desde hace más de una década.

GATS es una entidad del barrio de Sant Cosme, en El Prat de Llobregat, nacida en el año 2000 del impulso de varias personas vinculadas a los movimientos sociales de la comarca del Baix Llobregat (Barcelona), apostando desde el primer momento por el binomio reflexión-acción para intentar transformar realidades generadoras de desigualdades sociales. De nuevo, hemos decidido ampliar el objetivo de trabajo de Gats, encajando así la realidad de nuestros proyectos. De este modo, hemos incorporado líneas de actuación como el emprendimiento social para dar más transversalidad a nuestro trabajo y dotarnos de mayor eficiencia a la hora de poder cambiar realidades negativas que generan desigualdades sociales.

La finalidad sigue siendo la misma; intentar sumar en un objetivo común, como hacer que este mundo sea un lugar más justo, habitable, sostenible, más equilibrado y mejor repartido y que permita que todos y cada uno de los habitantes de este planeta, podamos ser felices desarrollando plenamente capacidades, habilidades y sueños. Utilizando para ello el acompañamiento social, la movilización a través de la cultura, el fomento de la participación, la radicalidad democrática, la emprendeduría social o la agitación ambiental como herramientas de trabajo. Todo desde la reflexión-acción en nuestro espacio más local, pero con vistas al mundo global y en comunión con el respeto a las personas, al medio natural y a una distribución justa de los resultados positivos (beneficios) obtenidos de nuestro trabajo.

Durante el verano de 2007, un grupo de personas vinculadas a GATS y al proyecto Radiochango, deciden viajar hasta Floreffe, un pequeño pueblo Belga presidido por una abadía con una gran tradición en la producción de cerveza artesanal.

En este pueblo, desde hace 13 años, se celebra el Festival de músicas del mundo Esperanzah!, un proyecto que se nutre por una gran cantidad de ONG Belgas que hacen posible la realización.

La misión de este Festival es trabajar para establecer un puente real entre la música y las artes y el compromiso para la movilización de la sociedad hacia un mundo más justo y sostenible. Queremos un mundo donde quepan muchos mundos.

¿POR QUÉ?

Todo el mundo necesita Esperanzah!

Un año más, GATS vuelve a impulsar el proyecto Esperanzah! en el barrio de Sant Cosme de El Prat de Llobregat, en base a los principios de nuestra asociación: “sin reflexión no hay acción, y sin acción no hay transformación social”, entendiendo por transformación social a todo lo que trabaja, desde los diferentes ámbitos de actuación, por un cambio global, para dar herramientas y generar cambios desde la puesta en práctica de proyectos.

Bajo el convencimiento de que el festival se construye para la mejora y el desarrollo de la comunidad, mantenemos esta lógica y el compromiso con nuestro barrio, mediante la movilización a través de la cultura.

Por ello, Esperanzah! es un Festival que hace posible, a través de la cultura y la reflexión, que muchas personas conozcan, aprendan, compartan y disfruten de debates sobre temas que nos afectan a todos, (como la soberanía alimentaria, la justicia climática, el derecho al trabajo, la negativa al proyecto Eurovegas, el proyecto Xarxem el Delta, la Xarxa d’Economia Social…), nuevas formas de relación, nuevas amistades, nuevas formas de movilizarnos en torno a lo que nos preocupa o nos motiva, a la vez que nos hace disfrutar de las mejores músicas del mundo.

Esperanzah! no es un festival más, es el Festival. Un festival sostenible en todos los sentidos, donde todo el mundo tiene cabida, niños/as, jóvenes, adultos, embarazadas, personas con movilidad reducida y personas mayores. Un festival que se autogestiona con la colaboración de voluntarios/as, músicos, técnicos, trabajadores… y que se fundamenta en los modelos de economía social en los que se comparten riesgos para poder generar impactos positivos múltiples en lo social, lo ambiental y en lo económico. El 80% del presupuesto del festival Esperanzah!, se destina a pagar salarios de músicos, artistas, técnicos y trabajadores indirectos, siendo en si mismo un elemento de redistribución, ya que la mayoría de lo que se ingresa va a generar puestos de trabajo. De corta duración, sí, pero así es el mundo de la farándula.

Siguiendo estos principios, en caso de generar beneficios, estos se reparten mejorando los salarios de las personas que trabajan en el festival, mejorando también las condiciones de nuestros proveedores, entre entidades sociales, ambientales o culturales y creando un fondo de contingencias que se deposita en finanzas éticas y solidarias. Si un festival puede hacerlo, tal vez podamos hacerlo en otros lugares.

Defendemos la existencia de Esperanzah! y la red que vamos tejiendo entorno al festival aquí (El Prat de Llobregat), en Floreffe, en Burkina Fasso, en Brasil, en Perú y desde este año, Bretaña, con nuestros compañeros del festival Mam Douar… para lanzar un mensaje claro e inequívoco: Las cosas se pueden hacer de forma diferente y seguramente, más lógicas. La gente y nuestro planeta necesitan ideas que puedan mejorar nuestras pautas de relación con el planeta, la economía, el medio ambiente, el trabajo, la salud, la alimentación, las personas…

Por encima de todo Esperanzah! quiere ser un espacio para aprender de forma informal mientras lo pasamos bien. Un espacio para creer que se puede y hacer que se pueda. Un festival que sirva de punta de lanza para movilizarnos.

Cada año es una aventura. Los dos primeros años, fue un festival sobredimensionado que nos generó muchos problemas económicos y de sostenibilidad personal. Desde hace dos años, Esperanzah! se ha vuelto sostenible en lo económico, pero los cambios de la pasada edición no generaron beneficios. El problema fue que la mayoría de festivaleros no consumieron la bebida en las barras del festival, si no que ‘tiraron’ de los lateros que se acumulaban en las inmediaciones de acceso al recinto. Por este motivo, este año, hemos decidido seguir con la premisa de la entrada gratuita, pero con la obligación de adquirir una consumición mínima para acceder, de 2 euros.

¿CÓMO?

Con la experiencia de las anteriores ediciones y la ilusión recuperada, este año 2014 se ha variado el formato de gestión, consiguiendo encontrar un modelo de festival sostenible, solidario, colaborativo, comunitario y participativo a todos los niveles, recuperando un grupo potente de personas que con una buena planificación y mucha implicación han organizado todo el trabajo previo.

Se ha programado una magnífica propuesta musical y de activitades en general, y al mismo tiempo, se ha conseguido que los diversos artistas se implicasen en el nuevo modelo de organización del festival bajando su caché habitual, con el compromiso de la entidad de repartir beneficios con ellos.

Se ha mejorado la difusión a través de los medios, de las redes sociales, y de la creación de la nueva página web www.esperanzah.cat, que gracias a la colaboración del voluntariado, ha podido presentarse en cinco idiomas. El vídeo promocional del 2013 fue visto por unas 4.000 personas, y las funciones de Twitter y Facebook también han sido esenciales para la divulgación y para dar cobertura del día a día del festival. También contribuyó a ello el concurso de Instagram y el grupo de Los Kult, venidos de la universidad belga de Liège para crear una revista efímera que se publicó durante los días del festival. ¡Este año repiten!

Buscando la respuesta de la comunidad y de la base social, que es lo único que puede sostener un festival como Esperanzah!, fueron claves las campañas de Crowfunding y de #AVALOESPERANZAH. Muchas personas y colectivos hicieron microavales, que permitieron financiar el festival desde la banca ética (COOP57), consiguiendo más de 40.000 € en avales. ¡Un éxito! http://2014.esperanzah.es/avalo/

¿CON QUÉ RECURSOS?

Para garantizar el acceso a todo aquel que quiera asistir, independientemente de su capacidad económica, Esperanzah! es gratuito, desde el convencimiento de que en este momento histórico que vivimos, el facilitar la participación y la creación de sinergias a través de un espacio festivo, es algo que no debe estar ligado a la compra de una entrada, por lo que el festival está dimensionado para conseguir los ingresos necesarios a través de la venta de bebidas y comida durante el festival. La bebida es el 60% de los ingresos y por eso solo vende bebida la organización. La comida es el 40% restante y este espacio, está abierto para que personas y colectivos puedan vender comida en el festival a cambio de colaborar económicamente con éste.

Estamos convencidos de que hay festival para reunir a más de 20.000 festivalero/as durante los tres días de festival. La ecuación es simple: si la gente consume en las barras y no fuera, podremos reunir los € que necesitamos para cubrir de forma holgada los costes del festival. Por esto, pedimos a los/as asistentes que consuman únicamente productos vendidos en el festival. En primer lugar porque no son caros, y en segundo lugar porque nos es más fácil gestionar los residuos y no provocar problemas en el Parc Nou (parque donde se realiza). La experiencia es clara al respecto y nos dice que Esperanzah! es un festival limpio y responsable, pero el botellón o la venta ambulante de latas, incide en aspectos de limpieza del parque y a veces, en la generación de destrozos en plantas. Y en tercer lugar, porque con cada bebida o comida que se vende en el festival se financia este sueño, se pagan los sueldos, la comida de producción y voluntarios. Cada bebida de fuera, ayuda a que este festival no pueda continuar. Esto es una muestra más del compromiso de la base social que hace posible Esperanzah!: una forma de disfrutar y de destinar un pequeño esfuerzo económico para que el festival sea posible.

La campaña #avaloesperanzah 2013 nos permitió conseguir el 50% del presupuesto del festival de forma anticipada a través de un sistema de avales comunitarios. Lo deseable, es que el festival obtenga los recursos necesarios de forma autónoma y se puedan pagar todos los gastos.

Otros aspectos que pueden ayudar a sostenerlo económicamente son algunas subvenciones, colaboraciones en especie, la campaña del ‘PAM A PAM’, algún patrocinio…. Son fórmulas de gran interés ya que todo árbol hace bosque, sobre todo si previamente, hemos podido conformar una rica y viva tierra.

¿PARA QUÉ?

Para la integración en la vida de la ciudad y los ciudadanos, mediante el desarrollo de una dimensión internacional, construimos un festival abierto para todo el mundo, con un mensaje de solidaridad y tolerancia y el máximo respeto por la comunidad local.

Además de que el festival se ha dotado de temáticas y acciones transversales como el derecho al trabajo y a una economía más social, o la colaboración con el banco de alimentos local, el festival siempre se organiza en torno a una temática como eje central. Éste año difundimos el proyecto de la XES “Xarxa d’Economia Social”, para formar redes sobre nuestro territorio. Por ello, se ha llevado a cabo bajo un enfoque ecológico integral para procurar la máxima sostenibilidad: vasos reutilizables, transporte público y cálculo de emisiones de CO2, que luego serán compensadas con plantaciones de árboles.

Para la próxima edición estamos desarrollando la idea de crear la pastilla de jabón más grande del mundo (reciclando aceites usados), con un lema tipo: “restriega con jabón toda la corrupción”.

Así, por todo lo expuesto, en Esperanzah! apostamos por:

El derecho al trabajo:

6.200.000 de personas paradas en todo el estado, más de 600.000 en Catalunya, más de 6000 en el Prat de Llobregat. Millones de personas sin trabajo en el mundo, o en trabajos precarios que no garantizan ni la salud de los trabajadores y trabajadoras, ni unos ingresos mínimos que les permitan vivir dignamente. ¿Es este el mundo que queremos?

En el mundo loco que hemos creado, en el que las desigualdades crecen al mismo ritmo que las cuentas de resultados de muchos bancos o multinacionales, debemos retomar la lucha en torno al derecho al trabajo digno como elemento redistributivo y de justicia social. El trabajo no puede ser una lotería o algo con lo que mercadear, el trabajo y su justa redistribución, es una oportunidad ante la crisis financiera, económica y ecológica que azota el planeta. Hay que repartir el trabajo para vivir mejor y para que todo el mundo pueda cubrir sus necesidades mínimas, hay que repartir el trabajo para que podamos trabajar todos y todas.

El desarrollo regenerativo:

¿Hasta dónde llegará el desarrollo sostenible?

Una vez se entiende que el mayor capital que tenemos es el capital natural y que este se encuentra en la tierra y en cómo nos relacionemos con ella, tal vez seremos capaces de pasar del parche de la sostenibilidad al compromiso de la regeneración.

Según podemos leer en el libro del Permacultor mexicano Eugenio Grass, todos los bienes que necesitamos los seres que habitamos el planeta, incluyendo los humanos, se obtienen de los recursos naturales generados por el capital natural. Del capital natural, obtenemos no solo alimentos, sino también ropa, muebles, combustibles, automóviles, carreteras y miles de cosas más como los servicios ambientales para mantener la calidad de vida en el planeta: absorber dióxido de carbono, limpiar los mares que ensuciamos, digerir las barreras que enterramos o filtrar el agua que contaminamos.

La humanidad depende del capital natural del planeta, el cual provee todos los recursos naturales y servicios ecológicos necesarios para la vida. De aquí que el equilibrio entre consumo humano de recursos naturales y la capacidad regenerativa de la naturaleza es lo que mantendrá el capital natural intacto y disponible más allá del concepto de sostenibilidad.

Sostenibilidad tal y como es aplicada en nuestro mundo, es aplazar la caída, pero no evitarla, regeneración, es equilibrar y en equilibrio, no nos caeremos.

Esperanzah! se propone ir por el camino hacia lo regenerativo e inicia un proceso de menos a más, que nos ha de permitir la integración del festival en estas dinámicas. Para conseguirlo, apuesta por:

Una política cultural responsable

Esperanzah! promueve la diversidad cultural en la programación de artistas emergentes, innovadores y reconocidos por su autenticidad, o su compromiso con la calidad humana política y/o social. Los cambios, han de llegar desde la apuesta cultural.

Por una gestión responsable del medio ambiente:

- Tratamiento adecuado de “residuos”. Avanzar hacia una integración de estos en otras escalas de valor. Más que reciclar, vamos a ver en que podemos utilizar estos residuos para que generen nuevas pautas de valor cultural, social, ambiental o económico.

- Sensibilización ambiental de forma transversal en todos los espacios del festival.

- Servicios de restauración con productos sanos, responsables, de producción local y ofrecidos por parados o entidades de economía social. Intentar avanzar hacia una central de compras responsable en torno al festival.

- Uso de vasos reutilizables o compostables.

- Respeto del entorno.

- Fomentar una movilidad responsable, el uso de transporte público, la bicicleta o compartir coche.

- Apostar por alojamientos con política ambiental definida.

- Calcular, e intentar estudiar mejoras en las emisiones de CO2 del festival y compensar estas con plantaciones de árboles en el territorio y en colaboración con empresas sociales en Brasil y Perú.

Por una política social responsable

- Cooperación con una cooperativa financiera ética: COOP57. Avanzar hacia que la moneda del festival, sea el COOP, una moneda propia.

- Adecuar el festival para el tránsito de personas con movilidad reducida.

- Festival familiar de 0 a +100 años. Queremos un mundo donde quepan todos los mundos.

- Entrada gratuita, acceso al agua y precios razonables en bebida y comida. Importante destacar que el festival es posible gracias a la venta de comida y bebida, por eso, pedimos que quienes asistan no traigan bebida de casa, ya que si no, el festival no podría continuar y además, es una pena como suele quedar el parque.

- Acción para la prevención y los riesgos asociados con el uso de alcohol y drogas.

La conciencia de los problemas Norte-Sur

- El consumo responsable: elección de los productos del sector comercial de proximidad y/o comercio justo.

- ONG’s y asociaciones organizan El Pueblo de los Posibles para promover el respeto universal a los derechos humanos, económicos, sociales y culturales y ofrecer a los asistentes al festival la oportunidad, a través de la animación u otras acciones, de tomar medidas contra aquello que genera problemas a nuestro mundo y a las personas que en él vivimos y de pasar a formar parte de los diferentes grupos y colectivos de ciudadanos comprometidos.

La elección de los socios éticos.

La integración en la vida de la ciudad y los ciudadanos:

- Compromiso con nuestro barrio.

- Compromiso con el desarrollo de la comunidad. Esperanzah no es un grano que sale ahí al lado de Sant Cosme, es un festival hecho desde Sant Cosme y con la colaboración de los vecinos del barrio y de otras muchas personas que voluntariamente prestan su trabajo o conocimientos al festival.

- Utilización prioritaria de proveedores locales.

Mediante el desarrollo de una dimensión internacional

- Esperanzah! es miembro del Foro Europeo de Festival Música en el mundo (www.efwmf.org)

- Las alianzas con Bélgica (www.esperanzah.be) y Burkina Faso (www.fesdig.com)

Un festival abierto para todo el mundo:

la integración de las minorías y las personas con necesidades especiales, los precios democráticos con entrada gratuita y la prevención en el consumo de alcohol o drogas.

Un mensaje de la solidaridad y la tolerancia:

Esperanzah! es un espacio creativo para la celebración y la apreciación de las posibilidades transformadoras de la cultura entorno a nuestro objetivo de encontrar soluciones a los problemas que afectan a la humanidad. En el Pueblo de los posibles, imaginamos, proyectamos y compartimos ideas progresistas para el futuro!

El respeto por la comunidad local:

Nada en Esperanzah! tendría sentido sin este elemento.

¿CON QUIENES?

Tenemos el derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público, por medio de grupos, plataformas, entidades, administraciones o empresas que nos dan apoyo.

Con las Plataformas:

En los últimos tiempos, las plataformas ciudadanas se están mostrando como una manera eficaz de presión y de nueva forma de organización social guiada por causas puras, sin intereses y sin agenda oculta. Simplemente sociedad organizada de forma totalmente horizontal.

Para dar la vuelta a este mundo, el trabajo de todas y de todos es imprescindible; el de las plataformas, pero también el de asociaciones, organizaciones no gubernamentales y otras estructuras que deben adaptarse al sentir y al clamor de los tiempos en pro de ese ansiado camino del bienestar común.

Esperanzah! quiere ser el punto de encuentro de las plataformas que quieran utilizar este espacio para alzar sus causas, recoger sus firmas o informar de lo que hacen.

En el marco del festival, se presentó la Plataforma de Gestión Cívica del Baix Llobregat, que nace con el objetivo de proponer y crear nuevas pautas de relación y colaboración entre administraciones públicas y la sociedad civil que redunden en pautas como la creación de empleo, la financiación de proyectos sociales, culturales o ambientales y obviamente, en una mayor e implicada participación en aquello que es de todos: la gestión pública.

El Pueblo de los posibles:

Es un espacio dentro del festival donde están reflejados todos aquellos proyectos e ideas que tienen que ver con la transformación social. Entendemos por transformación social a todo aquello que trabaja, desde los diferentes ámbitos de actuación, para un cambio global, para dar herramientas y generar cambios desde la puesta en práctica de proyectos.

Dicho esto, el pueblo de los posibles es una muestra de colectivos que trabajan en esta línea. También enmarca los espacios de reflexión que forman parte de la esencia del festival, enriqueciéndolo con una temática a trabajar. Este último año la temática ha tenido el nombre de “Xarxem el Delta”, una suma de propuestas para la economía del bien común en nuestro territorio.

En el Esperanzah! 2013, como hemos venido haciendo desde la primera edición, diferentes personas hicieron charlas-debate con la idea de fortalecer la temática, así como diversas entidades pudieron enseñarnos sus proyectos en esa pequeña Galia que queremos construir dentro del festival.

HAY ALTERNATIVAS

Esperanzah fue impulsado por GATS como un ingrediente más de regeneración del barrio de San Cosme, uno de los más estigmatizados de Cataluña, pese a los grandes avances que se han ido consolidando en los últimos años.

A partir de ahí, se ha procurado que sea un festival lo más diverso posible, garantizando al máximo la asistencia de todo el mundo, aunando los conciertos en directo de músicos emergentes y de primer nivel con charlas y debates de interés social, bajo una perspectiva ecológica integral e incluyendo a los artistas en el reparto del excedente, entrando éstos en la dinámica de la economía social: los riesgos se comparten y los excedentes se socializan.

La novedad más significativa de la última edición ha sido la fórmula de avales, organizada completamente al margen de la banca convencional.

COOP57, cooperativa de servicios financieros para la economía social, ha aportado un crédito de 15.000€, y los avales se han mancomunado, distribuyéndose cantidades a avalar entre mucha gente que quiere comprometerse, de forma que nadie se arruinaría en el improbable caso de que saliese todo mal y y el crédito no pudiera ser devuelto por los organizadores.

No costó mucho: bastaron 100 personas con un aval medio de 150€. El resto (hasta 40.000€ avalados) demuestra que la gestión de “otro mundo”, es posible.